lunes, 26 de noviembre de 2012

Dentro del laberinto

Hay que amar lo que es digno de ser amado y odiar lo que es odioso, más hace falta buen criterio para distinguir entre lo uno y lo otro.

Robert Frost



No todo en la crisis es negativo, - y por un momento, ruego hagan un esfuerzo en dejar fuera de esta exposición a quiénes lo han perdido todo -. El consumismo lleva mucho más tiempo haciéndonos daño y sin que, aparentemente, nos hayamos dado cuenta de ello. No podíamos seguir así, en un mundo fantasioso de opulencia y derroche; donde la pérdida de valores humanos dejaba paso al valor que se atribuye a quiénes tienen dinero e influencias, o poder.

El consumismo lo impregna todo: desde las programaciones de televisión; el gimnasio al "que debes ir"; la ropa que te "debes poner"; lo que "has de comer"; con "quiénes has de codearte"; el coche "que has de comprar" y así, podría seguir enumerando hasta un largo etcétera. La sociedad es el laberinto y el hombre, en ella, es el ratón con el cual se experimenta.

La crisis es de valores y, la falta de valores, es lo que ha llevado al hombre a verse inmerso, a lo largo de la historia, en los mismos padecimientos de siempre. En esta sociedad, pareciera que el hombre, el ser humano, para ser válido y ser considerado digno de atención, debiera estar revestido de la pomposidad de lo material; o ser destacado o influyente y que lo sólo humano es vulgar y poco atractivo.

Volviendo al ratón, al que antes hacía referencia, cabe destacar que, como a él, nos adormecen y atontan para regir nuestros designios. Si nos fijamos bien, somos esclavos; por mucho que nos creamos libres y con derechos. Nos dejan hacer y deshacer, dentro de unos parámetros, - obviamente, controlados por los gestores sociales -, pero no nos damos cuenta de que ese hacer y deshacer "que nos permiten" forma parte de la estrategia de control.

Imagina un país en el cual sus ciudadanos, al completo, decidan desterrar de sus casas los aparatos de televisión,... ¡ningún televisor en ese país!. Se volvería a conquistar la vida familiar y la vida en familia; la comunicación empezaría a ser menos ausente, quizás se lea más en esas casas y en los hijos despierten otras inquietudes y perspectivas vitales. Fuera de las casas, se han reemplazado las tertulias de café, - en parte porque los ilustrados no interesan y de otra, porque las tertulias no deben estar supeditadas al consumismo en el local -, tan enriquecedoras y mostradora de nuevas luces y horizontes; por bares, bingos y salones recreativos.

Imagina un país con una ciudadanía inquieta de cultura y de saber, que motive la construcción de teatros con las capacidades del Bernabeu o del Nou Camp; una ciudadanía correosa, entendida, inquieta y reivindicativa. Esta es la solución a la salida del laberinto; el saber, el entendimiento y el criterio propio es lo que "eleva al ratón" por encima de los muros del laberinto.

La crisis, si la estimamos como algo "artificialmente creado", estaríamos hablando de la piedra angular sobre la que se sostiene la más monstruosa máquina de control social: la crisis, como excusa para abundar en el control de la ciudadanía


martes, 20 de noviembre de 2012

España vende espacio físico y derechos.



Un stock de 12.000 casas

esperan por compradores extranjeros

 

Sin duda alguna, estamos ante otra medida gubernamental de clara ayuda a las entidades financieras, pues a nadie debe sorprender que estamos hablando de casas que están en stock por los bancos, prioritariamente, y no de otras. Es curioso que esto salga a la luz después de toda la inquietud social por los desahucios y que, además, motivó los "tirones de oreja" de la Unión Europea al estado español por su manera de conducirse en este asunto, que llevaron al gobierno y a la oposición al intento de consensuar un acuerdo sobre medidas para minimizar los desahucios. Es como si estuviéramos ante una "ley de la compensación", del gobierno de cara a las entidades financieras: "no desahucies a nadie e incluso acepta la dación en pago,... que yo te doy salida al mercado a tu stock de viviendas".

 

Porque si no se deja de desahuciar o si no se aceptan daciones en pago, claramente, estaríamos ante desalojos, mayoritariamente de españoles, en beneficio de foráneos y no precisamente de comunitarios, sino de chinos, rusos e incluso de americanos. Con respecto a esto último se me plantean tres dilemas, a saber:

 

para los ciudadanos comunitarios es suficiente la obtención del NIE (documento de identificación fiscal), para comprar una vivienda en España y esto puede dar lugar a la picaresca de que un foráneo comunitario compre una casa en España y luego la venda por menos de 160.000 euros a un extranjero no comunitario. 

 

 Otra cosa que se me antoja negativa es el hecho de que al comprar esas viviendas en España gozan del permiso de residencia permanente - lo cual sería obvio -, pero no dejaría de ser menos obvio que más de 12.000 familias extranjeras o núcleos familiares extranjeros puedan trabajar en España, con las mismas condiciones que los españoles lo hacen. 

 

 En tercer lugar, supongo que las autoridades reforzarán los protocolos o parámetros de seguridad, pués mal sería que organizaciones criminales pudieran establecerse en España - más de las que ya hay - mediante la compra de bienes inmuebles por esta fórmula.

 

No puedo dejar de señalar la miserable discriminación, hipocresía e injusticia que  el gobierno español lleva a cabo con esta medida: "hasta ahora, para tener la residencia permanente en España, entre otros requisitos, se exigía haber tenido residencia temporal durante cinco años de forma continuada; ahora son suficientes más de 160.000 euros para acortar esos cinco años. Inmigrantes ricos sí, pobres no; eso es lo que parece decirnos el gobierno español". 

 

Todo es dinero y por el dinero; no se puede cambiar la Ley Hipotecaria ni la Ley de Costas, pero sí podemos cambiar la Ley de Extranjería. Aún así, es muy probable que el gobierno venda esta operación de servilismo a la banca como algo positivo,... "sólo les falta decir que en las comunidades de propietarios practicaremos el chino, el inglés y el ruso".

 

 

Tuareg Abisai Kamal 



 

martes, 6 de noviembre de 2012

Monumentos en Las Palmas de Gran Canaria