sábado, 12 de abril de 2014

Oda al tirano






No eres invencible,
ni tan siquiera, intocable ...
El enemigo interno aguarda su momento,
como una paciente quinta columna; 
como un gusano, un virus que te comerá
desde dentro.


Entre tus filas, con el tiempo, a varios
 "Sir Percy Blakeney" descubrirás y llegarás
a entender que las aparentes e inofensivas
"Pimpinelas Escarlata",... No lo son tanto.


El miedo se irá adueñando de los tuyos,
tus interesados lugartenientes te irán abandonando.
No escaparás de la justa ira de los oprimidos;
tu tienes el poder, nosotros el tiempo y el cuando.


Cuando te hayas ido,... ¡Porque te irás!,
bailaremos sobre la intoxicada tierra que cobije
tus inmundos restos; las adelfas serán las reinas 
de tan ignominioso lugar, en señal clara de lugar
poco aconsejable.  Por último,... 

No descansaremos hasta que el tiempo,
 se olvide de ti.











.

viernes, 11 de abril de 2014

Hipocresía Institucional






Leopoldo María Panero Blanc



El 16 de junio de 1948 nacía en Madrid, Leopoldo María Panero Blanc; falleciendo éste el pasado 5 de marzo de 2014 en Las Palmas de Gran Canaria. Poeta, narrador, ensayista y traductor. Encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los novísimos. En los años 70 fue ingresado por primera vez en un psiquiátrico, sin que esas repetidas reclusiones le impidieran desarrollar una copiosa producción literaria. El 5 de marzo de 2014 fallece en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas de Gran Canaria.

Don Leopoldo no estuvo recluído de forma permanente en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas, siendo posible verlo en diferentes lugares de la ciudad, en terrazas o bancos de algún parque capitalino, con su eterno cigarrillo entre los labios. Un lugar muy frecuentado por él fue la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en concreto, el Campus del Obelisco, donde están los Edificios de Humanidades y Formación del Profesorado; además de Teleformación.

Quiénes no lo conocían o reconocían, muy fácilmente podían ver en él a un indigente más - aunque siempre llevaba su cartera en el bolsillo y abonaba sus consumiciones -. Es muy frecuente ver a los vigilantes de seguridad del Campus acercarse a los usuarios del mismo, para informarles de la prohibición de fumar en todo el recinto. En los momentos que don Leopoldo se dejaba ver por el Campus, más se complicaba la tarea de los vigilantes a la hora de informar de la prohibición; porque existían "instrucciones," no escritas, de obviar a don Leopoldo - una deferencia "en la sombra" ante su reconocida trayectoria literaria -. Don Leopoldo se convirtió en un "intocable", y la seguridad del recinto recibía el reproche razonable de quiénes eran abordados por estar fumando en el recinto, que esgrimían ser objeto de agravio comparativo,... Y hacían alusión a don Leopoldo Panero. En otras ocasiones, los vigilantes eran requeridos ante el hecho de que alguien estaba haciendo sus necesidades fisiológicas (aguas menores) en pleno patio de Magisterio, o que en un acto o evento interno, un señor con mal aspecto se había "colado" en el ágape dispuesto a tal fin y, hacía "feo" en el contexto de la situación.

Obviamente, la seguridad del recinto, era conocedora de la enfermedad de don Leopoldo Panero y, nunca se observó ninguna situación desagradable porque, entre otras cuestiones, don Leopoldo nunca se mostró "violento" y siempre acataba las indicaciones de los vigilantes, que lo abordaban con una condescendencia positiva y grandes dosis de empatía.

Muy posiblemente, aún dentro de su afectación mental, don Leopoldo veía en el Campus del Obelisco un refugio, pues fuera de él, en cualquier otro lugar de la vía pública, era un marginado más, un ser humano caído en desgracia al cual, en el mejor de los casos, dejaban el paz,... O era, simplemente, invisible. En mi opinión, la condescendencia institucional universitaria que se tuvo con él no tuvo nada que ver con lo humano, sino en el hecho de que era políticamente incorrecto obrar de forma diferente, respecto a él,... ¿No es esto hipocresía?.





.

jueves, 10 de abril de 2014

ALTO a la violencia





No a la violencia, yo no la quiero para nada en mi vida, ni cerca de ella, pero ella está ahí,... Presente para todos. Soy persona de paz y voy por la calle sin aprehensión, sin miedos, sin navaja en el bolsillo, sin una sistemática desconfianza hacia los demás.

Pero la violencia está ahí y, no está solamente en el tirón al bolso de la ancianita; en el atraco al taxista; a la farmacia de guardia; en el butrón a la joyería; el acoso escolar (bullying); la violencia de género... Y tantísimos ejemplos más. Mucha de esta violencia, en mi opinión, viene como resultado de un Estado poco diligente - bien sea por la parte de incompetencia que pudiera haber, como por la parte de intencionalidad (sí, intencionalidad) -. El Estado protector es necesario para la evitación del caos pero, no es menos cierto que el miedo presente ante la posibilidad de caos, fortalece la existencia y necesidad del Estado y,...¿No está esto, también, explotado por el estado?.

Luego está la propia violencia del estado, la "violencia legal" que, precísamente, se arguye para mantener el orden y evitar el caos. A los pacíficos manifestantes se los hace pagar por las incívicas acciones de unos pocos violentos, siendo la tendencia gubernamental la de "criminalizar" el legítimo derecho a la razonable y coherente protesta. Entran en juego las más variopintas modalidades de violencia estatal, desde los agravios comparativos a la hora de aplicarse la justicia, la antojosa idea de la caprichosidad de muchos indultos, la desproporcionalidad e impunidad de los agentes de la autoridad, - en muchos casos - hasta lo más cercano al bolsillo de la ciudadanía, como la subida de impuestos, el encarecimiento de los servicios necesarios en cada hogar (electricidad; agua; gas...), el permitir el gran abuso que está existiendo en las relaciones empresario-trabajador (involucionado a un estado antiguo de esclavitud).

Todo esto en conjunto está propiciando la violencia de la ciudadanía, de una ciudadanía previamente y sistemáticamente violentada y, ante esta realidad el "estado protector" nos sale nuevamente al paso con aquello de evitar el caos, atándonos una vez más con la criminalización y estigmatizándonos con la etiqueta de "apólogos de la violencia". No se quieren dar cuenta de que el endiosamiento de muchos políticos es un ejemplo más de una  insultante violencia hacia la ciudadanía; que los grandes "próceres y prohombres" no caigan en las redes de la justicia, hagan lo que hagan, es otro tanto de lo mismo.

No he conocido ningún Estado violento que no haya sido derribado a través de la violencia,... Tomen esto, por favor, como una reflexión y no, como acicate; espoleo o invitación a la rebelión.




.



domingo, 30 de marzo de 2014

Reino de Adeun, el último Guayre del cantón aborígen de Atamarazayt



Tamaraceite está situada en un espacio formado por varias unidades de paisaje, con características propias (topográficas, climáticas, etc.) y diferentes del resto que la rodean. Hay que comenzar señalando que esta zona, desde tiempos prehistóricos ha estado muy influenciada por el hombre ya que era un lugar de vital importancia agrícola y ganadera dentro de la isla de Gran Canaria, como así recogen diferentes historiadores  que iremos citando a lo largo de este paseo.

Desde 1.476 se data la existencia del cantón de Tamaraceite. Durante la colonización, los historiadores Abreu y Galindo y Morales Padrón hablan de capturas de ganado, productos agrícolas y de la existencia de grandes palmerales "500 hombres con hachas trajeron de este pago 60.000 palmitos”.



Ciudad de Campo, donde podemos observar la costa norte, con las montañas de Cardones y de Arucas. Obsérvese igualmente, que en el margen izquierdo de las nuevas casas construídas, aparece una antiquísima ermita del siglo XVII

 
En el siglo XVIII, se continúa con la desforestación de toda esta zona. Según René Verneau, aquí aparecen las primeras plantaciones de caña de azúcar. En el S.XIX hay referencias de cultivos como el trigo, legumbres, papas y hortalizas y se empiezan a construir importantes depósitos de agua. A la influencia de la agricultura y de los fenómenos naturales en la degradación del paisaje hay que sumar desde mucho antes el sobrepastoreo, ya que los rebaños de Tamaraceite permanecían aquí desde noviembre hasta julio, para después trasladarse a Valleseco o Firgas. Ya en el S. XX, la introducción del plátano, del tomate y las nuevas construcciones contribuyen a que estas unidades de paisaje que conforman el espacio de Tamaraceite, estén en continua transformación.






Gran Canaria en época prehispánica, según Viera y Clavijo, estaba dividida en varios cantones o pequeños estados: Galdar, Telde, Agüimez, Texeda, Aquexata, Agaete, Tamarazeyte, Artebirgo, Artiacar y Arucas, gobernadas por reyes, llamándose el de Tamarazeyte “Adeun”.

            El  nombre de Tamaraceite o Tamarazeyte entre sus diversas grafías, según Juan Álvarez Delgado en el Anuario de Estudios Atlánticos, viene de “palmital”, por estar derivado del nombre guanche bereber, alusivo a palmero macho y no a palmeras datileras. 






Vemos los Giles y la Isleta  

 

 Para Antonio Abad Arencibia Villegas, conocido historiador, literato y pintor de Tamaraceite, el término viene de los vocablos Atamarazait cuyo significado podría ser “paso entre palmeras”. Este autor afirmaba que esto coincidía con las anotaciones de algunos exploradores castellanos que hablan de Tamaraceite como de un hermoso valle cubierto de palmeras por el que discurrían barranquillos de agua.

         A-TAMAR-AZ-AIT para Antonio Arencibia es un conglomerado de cuatro palabras cuyo significado podría ser:
            A: es una especie de partícula determinante que equivale al artículo el o la, muy utilizado por los aborígenes sobre todo en Gran Canaria, en la cual casi todos los topónimos la anteponen al nombre (A-reucas, A-terori, A-firgas).
          
  
TAMAR:  es un vocablo muy extendido en todos los lugares donde se hablan lenguas semíticas con diversas acepciones siendo la más frecuente el significado de palmera.

            AZ:  Cree Antonio Arencibia que puede ser una preposición que aún existe en muchos dialectos árabes con la significación de AL o ERO (palmero, palmeral).

            SAIT: Tiene algunos parecidos la significación de Atamarasait con antiguos dialectos semíticos, egipcios e incluso de Asia Menor, con el de abundancia de palmeras y dragos, que para los aborígenes debían tener la misma denominación.



Se puede observar la antigua fábrica de galletas Tamarán y, más hacia el noroeste nos encontraríamos con la zona recreativa de San Lorenzo.



Vista aérea de la antigua fábrica de galletas, de Luis Correa Medina.
Aquellas galletas Tamarán, de lo que sólo queda las ruinas de una fábrica,
cercana al área recreativa de San Lorenzo.





 La población aborigen se asentaba principalmente en lo que hoy conocemos por “La Montañeta” y prueba de ello son las innumerables cuevas que existen en la zona y que sirvieron de vivienda a nuestros abuelos y que han ido transformándose en casas terreras. También se han ido descubriendo otros asentamientos, donde se han encontrado restos de construcciones y necrópolis: Los Dragos, Los Giles, Lomo los Frailes, Rugayo, Las Cuevas del Rey y la Montaña de San Gregorio. Este último yacimiento se encuentra en un antiguo camino que llevaba a la gente en ruta hacia Teror. En uno de sus márgenes se levantaba una ermita del S.XVI de la que sólo quedan restos de sus muros ya derruidos.

  A lo largo de los últimos años se ha podido encontrar cuevas cruciformes, con planta de cruz griega, donde se ha hallado diverso material aborigen, similar al de algunas zonas de África. Asimismo se pueden observar unos canales construidos por los pobladores prehispánicos que les servían para recoger el agua de la lluvia y que llevaban hasta un depósito.

            Esta zona fue muy abundante en agua por lo que no es equivocado decir que fuera un lugar apetecible para el asentamiento aborigen. También era un sitio de paso hacia el centro y norte de la isla ya que aprovechaban el barranco de Guanarteme o las suaves lomas que había entre La Isleta y Tamaraceite. Viera y Clavijo hace referencia  al cantón de Tamarazeyte, ya que cuando se otorgó la escritura de toma de posesión de la isla por Diego de Herrera el 11 de enero de 1476, fueron enviados canarios de cada uno de los pueblos de la isla, entre los que se encontraba el enviado de Tamarazeyte.




La ermita de la Mayordomía de Tamaraceite según los documentos que hemos podido barajar, ha tenido que ser reconstruida en varias ocasiones. Los primeros datos de este edificio los tenemos en el S. XVII haciendo referencia a unas inundaciones, más concretamente en 1641, cuando sólo llevaba un año construida, un temporal hizo correr el barranco de Tamaraceite, inundándose la misma. Se veían nadando las vigas, tablas y tallas a pesar de que ésta se encuentra a más de 25 metros del lecho del barranco.

            La ermita actual es del siglo XVIII. No se sabe  con exactitud una fecha más precisa. En ese siglo estaba bajo la advocación de San Buenaventura y San Sebastián y se le puso este nombre por devoción del coronel de los Reales Ejércitos Don Jacinto Falcón. Fue construida sobre las ruinas de la anterior que quedó arrasada por un incendio  en  una tormenta de verano. Algunas de las imágenes fueron salvadas del incendio y  llevadas a otras parroquias. Según el historiador Sebastián Jiménez Sánchez, la imagen  de San Sebastián que actualmente está en la iglesia de San Lorenzo perteneció a la ermita de la mayordomía.

            A finales del siglo XIX, una de las últimas familias dueñas de la finca, Doña Úrsula Quintana,  introdujo las fiestas de  San Antonio Abad y la Virgen de los Dolores. En el año 1919, la mayordomía fue adquirida por el maestro de escuela D. José Rivero Viera, que reformó el frontis, añadiéndole la espadaña y las bolas que rematan las esquinas. Francisco López y también su padre fueron mayordomos de la finca en esta época, antes y después.   La familia de Doña Clara Sintes y Matías Vega Guerra fueron los últimos dueños de la finca  de la mayordomía y la ermita hasta que la  cedieron a la parroquia de Tamaraceite.



Lado Este de la Montaña de San Gregorio, donde se observan las charcas de San Lorenzo, abajo el barrio de Isla Perdida, la Circunvalación y toda la explanada hacia la costa Este.

 La ermita de la Mayordomía, actualmente propiedad de la parroquia de San Antonio Abad, está situada  aproximadamente a un kilómetro de la iglesia parroquial y a pocos metros de Las Perreras y La Guillena. Probablemente había antes un oratorio-cementerio para uso de los primeros dueños de la finca. Los mayordomos vivían en las casas cercanas que están en ruinas (de ahí proviene el nombre de mayordomía).

Está formada en su interior por un salón principal grande y otra pequeña dependencia que es la sacristía. Su techo es de gran altura donde las ventanas, no muy grandes, sólo dejan entrar algo de luz. La decoración es algo rudimentaria. También cementerio de niños. Todo el pavimento  está preparado para enterramientos tanto de personas mayores como de niños. En la sacristía y el presbiterio  hay sepulturas  destinadas a niños.





  A finales del S. XVII se edificó el cementerio de San Lorenzo donde enterraban a los naturales del lugar y a los de Tamaraceite. A comienzos del siglo XX fueron donados unos terrenos cerca del cruce entre Teror y Arucas, al lado de la gasolinera, para edificar un cementerio en Tamaraceite. Dichos terrenos fueron donados al Ayuntamiento de San Lorenzo por Don Emilio Arencibia Pérez pero el proyecto no llegó a ejecutarse por la oposición de los vecinos de la Cruz del Ovejero, que no querían tener un cementerio cerca. Poco después de la anexión del Ayuntamiento de San Lorenzo con el de Las Palmas se construyó el cementerio de Tenoya para desahogar en parte al cementerio de San Lorenzo.




Tamaraceite, donde se puede observar la construcción del nuevo edificio de Leroy Merlin

En el año 1921 comenzó la construcción de la iglesia de San Antonio Abad. Hasta entonces había en el mismo lugar una fábrica de fósforos  y en uno de sus locales se celebraba la misa.  El sacerdote D. Ceferino Hernández cedió para la iglesia no solamente el viejo edificio de la fábrica sino el solar donde está hoy la plaza y el aparcamiento.  Don Ceferino había estado en Argentina  y tanto algunas de sus propiedades como el dinero que había traído lo destinó a la iglesia de Tamaraceite. El Obispo Justo Marquina el 1 de enero de 1922 decretó en prueba de reconocimiento declararle protector de la iglesia y le concedió entre otros privilegios que pudiera abrir una puerta que comunicara su casa con la iglesia, que se celebraran anualmente tres funerales de primera clase: uno el 18 de abril por D. José Güimart, otro el 26 de octubre por Doña María José Rodríguez y otro por el alma de este bienhechor, después de su fallecimiento. Terminó el Obispo Marquina ordenando que estos mandatos se gravasen en una lápida en la sacristía de la iglesia.

La construcción del templo se hizo  gracias al esfuerzo de los vecinos, hombres, mujeres y niños, que los domingos colaboraban con su trabajo. Los hierros de la construcción se trajeron de los restos de un barco, el “Suleika”, que había embarrancado en la ciudad. En 1922  ya empezó a utilizarse el templo para el culto religioso, aunque aún faltaban muchos arreglos por hacer. 




En 1933  fue nombrado  capellán  de Tamaraceite  D. José Cárdenes, quien, entre otras cosas, puso los bancos de la iglesia ya que, hasta entonces, cada uno traía su silla si quería sentarse. A él le siguió  D. Abrahán González Arencibia que al año siguiente pasó como párroco de San Lorenzo.. Y, por fin, en 1936, vino el que sería último capellán, Don Mariano Hernández Romero, que también  sería el primer cura párroco de Tamaraceite.

 Los vecinos de Tamaraceite  reclamaban desde hacía mucho tiempo formar una parroquia independiente de la de San Lorenzo. Desde el año 1923 hay constancia en el Obispado de que Tamaraceite pedía segregarse y formar una parroquia distinta, alegando el gran número de habitantes  y la distancia  entre las dos poblaciones. Lo vinieron a lograr el año 1937, siendo obispo de la Diócesis D. Antonio Abad Pildain y Zapiain. El 7 de diciembre de 1937  firmó el obispo el auto de creación de la parroquia señalando el día 8, día de la Inmaculada Concepción, como fecha de comienzo de la misma. El Archivo parroquial recoge muchos de estos documentos y otros no por ello más curiosos. Entre ellos destacan los libros oficiales donde se inscribe los  que se bautizan, se casan o reciben otros sacramentos en la parroquia. El archivo está instalado en una sala junto a la Casa Parroquial, una vivienda con más de un siglo de existencia en el número 1 de la calle Pedro Hernández Benítez. Los párrocos son los encargados de la custodia del archivo y  en los últimos años se ha contado con alguna persona que, de forma voluntaria, pasa a los libros los acontecimientos de la comunidad cristiana.

 La nueva parroquia tenía los siguientes pagos: Cruz del Ovejero (que adquirió este nombre por existir una cruz en recuerdo al pastor que fue asesinado en dicho lugar), Casas de Abajo, Los Lomos, Rehoyas Altas y El Toscón. En aquel momento la parroquia tenía 4.488 habitantes. Actualmente la Parroquia de San Antonio Abad de Tamaraceite la componen los barrios de El Toscón, Las Suertes, Piletas, Hoya Ayala, La Galera, Ciudad del Campo, Isla Perdida y Tamaraceite. 


Su párroco actual es Don Jesús Vega Mesa desde septiembre de 1994 y entre las actividades más importantes desarrolladas en estos últimos años destaca la Asociación Cultural Piedra Viva y la creación de una emisora parroquial, Radio Tamaraceite Onda Parroquial, que emite para toda la ciudad de Las Palmas de GC y para el centro y norte de la isla. Es una emisora que cumple el doble papel de taller de radio donde se forman los jóvenes de nuestro pueblo y a la vez es un punto de unión e información de todos los vecinos de los barrios. Radio Tamaraceite Onda Parroquial ha sido una de las cosas  que nunca se olvidarán ya que ha supuesto un hito en la historia de nuestro pueblo.

El templo parroquial posee una de las obras más importantes del pintor Jesús Arencibia, hijo de este pueblo, y es el mural que preside el altar mayor. Éste fue inaugurado en 1971 siendo párroco de la misma Don Ignacio Domínguez. Por su importancia le dedicamos un capítulo a este mural ya que creemos que es importante que se conozca su significado. También la vidriera que preside la capilla del Santísimo fue diseñada por el pintor. Asimismo en las naves laterales hay dos cuadros del S. XVII aproximadamente, de la Escuela Veneciana y de autores anónimos. Los títulos son La Anunciación y El Nacimiento de la Virgen María.




La Casa de la Cultura de Tamaraceite es un punto obligado cuando hablamos de Tamaraceite y el antiguo Ayuntamiento de San Lorenzo. Tamaraceite, aunque a lo largo del tiempo ha tenido mayor número de habitantes que San Lorenzo,  dependió durante un periodo,  jurisdiccional  y religiosamente de esta última. En principio la sede del ayuntamiento fue el edificio donde actualmente están los archivos parroquiales de San Lorenzo, que anteriormente había sido una escuela real. Sobre 1850, los archivos municipales cambian de ubicación, pasando a ocupar un inmueble que anteriormente fue casa de los Betancores en la Carretera General de Tamaraceite, donde actualmente está la Casa de la Cultura. Este edificio pasó a ser posteriormente sede del juzgado, cuartelillo de la policía, edificio de correos y oficinas de la policía local. Las Palmas formaba un solo ayuntamiento y en los pueblos había un alcalde pedaneo que era el delegado del corregidor, encargados de ejecutar sus órdenes y con atribuciones muy limitadas.




Fue a comienzos del S. XIX cuando se formaron los actuales ayuntamientos, entre los que estaba el Ayuntamiento de San Lorenzo, ya que hasta ese momento la infraestructura municipal insular se hallaba centralizada en  el cabildo o ayuntamiento único. El 20 de junio de 1843 en Orden Circular dada por el Sr. Gobernador de la provincia con fecha 6 de junio y en el Boletín Oficial número 4 publicado el 14 de junio de ese mismo año, tiene la confirmación como municipio el Ayuntamiento de San Lorenzo.

Con la llegada de la dictadura del General Primo de Rivera y por los años 1922 a 1928, el Ayuntamiento de San Lorenzo se encuentra incómodo ya que el Ayuntamiento de Las Palmas intenta llegar hasta las inmediaciones de Guanarteme, en la desembocadura del barranco de Tamaraceite. Los concejales del Ayuntamiento de San Lorenzo estaban de desacuerdo con esta petición y solicitaron al Ayuntamiento de Las Palmas que se realizara un nuevo deslinde para evitar enfrentamientos.

Recordamos que el Ayuntamiento de San Lorenzo llegaba por el norte hasta Tinoca, Costa Ayala y Las Canteras, cerca de lo que ahora es la calle Bernardo de la Torre. Por el este llegaba hasta Guanarteme, Arenales, la Minilla, Escaleritas (antes llamada “El Polvo” por ser una gran explanada de arena y tierra), Schamánn, Rehoyas Bajas y Lomo Apolinario hasta La Calzada. Por el sur los límites estaban en Siete Puertas, Vizcaína y Pinar de Ojeda y por el oeste Espartero, El Álamo, Barranco Lezcano y Barranco de Tenoya hasta el mar.

Podemos ver la línea del Barranco Guiniguada, y en lo alto de la misma, el Campus Universitario,... Y más al fondo, la Ciudad de San Juan de Dios.


Años más tarde, durante la Guerra Civil, comenzaron de nuevo los problemas para este ayuntamiento. Desde aproximadamente el mes de abril de 1.936 hasta el mes de julio del mismo año fue alcalde don Juan Machado que es destituido por la fuerza el 18 de julio de 1936 y encarcelado junto a varios miembros de su corporación. Tras un consejo de guerra fue uno de los fusilados durante la dictadura, por sus ideas políticas, el 29 de marzo de 1937.


 Lazareto de Gando


 El 27 de octubre de1937 los concejales Hernández Ramos, González Armas y Correa Viera elevaron al Ayuntamiento de Las Palmas una proposición de agregación del Ayuntamiento de San Lorenzo al de Las Palmas. El alcalde de Las Palmas, por esos años, Don Diego Vega Sarmiento vio con agrado lo que sus compañeros ediles le proponían y nombra una gestora de 15 personas al efecto. El proceso continúa y el 30 de octubre de 1937 sale en el Boletín Oficial la solicitud hecha por el Ayuntamiento de Las Palmas.


Piletas; La Suerte; La Galera; Tamaraceite; Lomo Los Frailes; La Isleta; el Campus Universitario de Tafira... Se ven desde lo alto de la Montaña de San Gregorio.


En esta época era alcalde de San Lorenzo Don Antonio Mateo Cubells y no estaba de acuerdo con la agregación pero deja el cargo el 14 de octubre de 1937 y es nombrado Don Antonio González Cabrera, vecino de Tamaraceite y de profesión importador, como su sucesor. Éste ordena el 2 de noviembre de 1937 en una sesión ordinaria que se diera lectura de la propuesta formulada por el Ayuntamiento de Las Palmas y que se inscribiera en el libro de actas. El alcalde manifestaba: “que el acuerdo que se adopta entraña una enorme responsabilidad ante el pueblo, pues se trata de mantener o torcer el cauce de su vida administrativa, manteniéndola independiente o agregándose íntegramente al de Las Palmas, aunque es de los que cree que los momentos nacionales son de eliminar rebeldías y prejuicios y con conciencia noble y limpia abordar todos los problemas por difíciles y espinosos que sean; también estima que la personalidad de un pueblo no desaparece por unir sus destinos a otro con más amplitud de vida y con más medios factibles de encauzar y resolver nuestros problemas. Una agricultura empobrecida es el blanco de los tiros tributarios de ésta y similares municipios descansando sobre ella el peso ya insoportable de crecidos Repartimientos de Utilidades cuya efectividad encuentra serios obstáculos y muchas veces deja huellas dolorosas en los hogares pobres. Esta presidencia está convencida de la absoluta conveniencia de aceptar la agregación total que nos brinda Las Palmas, ya que espera que esta unidad fortalezca nuestra economía y nos traiga múltiples reformas que por nuestros medios no podríamos afrontar”...”Además Las Palmas nos esgrime el argumento de la anexión de las barriadas de Guanarteme y Schamánn y ya supondrán los señores ediles lo que para nosotros supondría está pérdida, nuestra anulación desde todos los puntos de vista, quedando un término reducido y pobre, sin medios suficientes y con la mínima significación pública y administrativa”.




El 30 de noviembre de 1937 ordena el alcalde que se ratifique el acuerdo tomado por el Ayuntamiento de Las Palmas, ya que según él no se había opuesto el pueblo de San Lorenzo.
El 21 de enero de 1938 es destituido el alcalde por el Gobernador Civil y nombra a Don Juan Suárez, industrial y vecino de Tamaraceite.
El 17 de febrero de 1938 el Cabildo Insular da su conformidad a la agregación y el Ayuntamiento de Las Palmas eleva un escrito al Ministerio de la Gobernación para solicitar la aprobación de la agregación.
El alcalde Don Juan Suárez  sigue en el poder hasta el 5 de septiembre de 1939, fecha en que fue destituido para ser nombrado Don Juan Ramírez Ramírez, agricultor y vecino de Tamaraceite, que primero fue teniente alcalde. Al cabo de un mes, el 30 de noviembre de 1939 se comunica por parte de la Subsecretaría del Ministerio de la Gobernación la resolución del expediente de la agregación del Ayuntamiento de San Lorenzo al de Las Palmas, que a partir de este momento pasa a denominarse  Las Palmas de Gran Canaria.

El 20 de diciembre de 1939 envía el Gobernador Civil un oficio comunicando la Orden de agregación al Ayuntamiento de San Lorenzo que el día siguiente celebra sesión extraordinaria y se da lectura al oficio.

El 30 de diciembre de 1939 se celebra la última sesión  de la Sala Capitular del Ayuntamiento de San Lorenzo, sita en la Carretera General de Tamaraceite, con la participación del Interventor de Fondos Don José Blanco Martín para saldar y traspasar el saldo al Ayuntamiento de Las Palmas de G.C.. Esta fue firmada por el alcalde Don Juan Ramírez y los concejales Don Manuel Hernández Jiménez vecino de San Lorenzo, Don Juan Cárdenes Martínez, teniente de alcalde, agricultor y vecino de Los Tarahales y Don Manuel Macías López vecino de Tenoya. Actuó como interventor Don José Blanco Martín y Don José Bolaños Martínez, como secretario accidental y fue el que hizo la diligencia final rubricando el último Libro de Actas del Ayuntamiento de San Lorenzo.



 Otra panorámica de Ciudad del Campo y, al fondo, La Montaña de Arucas.

Hay muchas teorías entre la gente del pueblo sobre la agregación al Ayuntamiento de Las Palmas. Sin descartar que hubiese algún interés económico de por medio, lo cierto es que San Lorenzo se agregó al Ayuntamiento de Las Palmas en una época difícil ya que coincidió en plena guerra civil y muchos de los que tenían en sus manos el poder hacer algo las tenían “cogidas” porque todos tenían algún familiar o conocido en el frente y nadie se atrevía a protestar.

Cuenta José Angel Moreno Ramírez en un artículo en El Eco de Canarias, que cuando llegó el momento de la entrega del municipio fueron al Gobierno Civil vestidos con el uniforme de Falange, Don Juan Ramírez, Don Bartolomé Hernández y Don Manuel Hernández. Don Bartolomé Hernández tomó la palabra en el despacho del gobernador y diciendo: “Mire Sr. Gobernador, nosotros no queremos tener responsabilidades, porque eso es entregar un pueblo a otro y nosotros no queremos que nadie se lleve mal con nosotros”. El Gobernador le preguntó: “¿Ustedes son falangistas?. Don Bartolomé le respondió: ”naturalmente”. Agrega el Gobernador: “pues ningún falangista puede tener miedo, lo hecho, hecho está”.

Pónganse en el lugar de estas personas, con la presión del momento político y social que estaban viviendo. Si a esto le unimos que el Gobernador llamó en alguna ocasión a otro concejal para que no se opusiera a la Orden dada por él mismo, la agregación estaba “cantada”.


Oquedad en la pared, localizada en la cara Este de la Montaña de San Gregorio







Cruz de la Montaña de San Gregorio







BIBLIOGRAFÍA


FOTOGRAFÍAS

Tomadas el viernes, 28 de marzo de 2014, desde lo alto de la Montaña de San Gregorio.

domingo, 23 de febrero de 2014

Cada día...










Cada día, al levantarme, hay un camino para mi; y a pesar de las rutinas, cada día el camino es sutilmente diferente. Las sutiles diferencias están en la actitud; en levantarme tras cada caída; en dar gracias por no haber caído, en ocasiones, tantas veces; en haber entendido que las penas del camino no son tantas, cuando se conserva lo poco que es, verdaderamente, importante: la familia, las necesidades cubiertas de ésta; los amigos verdaderos; el trabajo que realiza a uno y que, a pesar del normal esfuerzo, reconforta; disfrutar de la naturaleza; reir; sentir; reflexionar; querer; desear,... Amar y sentirse amado.





.

El boom de los cruceros devuelve las tartanas a Santa Catalina,... Pero el encanto de antaño no ha vuelto con ellas.








Sonido del pasado
que despertaba a la zona porteña,
golpeando el suelo empedrado...
Girar cadencioso de ruedas nostálgicas.

Casqueteo de caballos al pasar,
como chácaras gigantes;
 una batucada especial...
Sólo de mi zona porteña.

Órdenes del cochero a las bestias,
argot, acento e idiosincrasia...
únicas de mi tierra.

Perdida y añorada estampa,
que atrás quedó como paso
 de un tiempo romántico,...
bohemio y pintoresco.

¡Adiós tartana, adiós!,...
¡Adiós tiempo,... Que a nadie esperas!.





,

sábado, 8 de febrero de 2014

Samarkanda



Una vez más, llega la noche y, tras la batalla del día,...
Aún nos queda la oscuridad; y la lucha contra
 nuestros propios demonios.



 A veces quisiera tumbarme
sobre mi hombro derecho
y morirme como en un susurro,
sin gritos agónicos
ni lágrimas o adioses…
simplemente morirme,
descubrir mi cuerpo en inercia,
los labios y las uñas azules,
los pies y las manos frias,
el rostro pálido,
los ojos sin vida mirando a la nada
y el cascarón de mi
que nunca me contuvo
ni a mi fuerza, ni mis sueños,
la carcaza vacía,
donde una vez hice residencia
nada más que temporal…
A veces quisiera morirme,
para matar mis demonios
y mis ángeles.


Poema de 




 Sentir





Sentir es como el velero,
a tenor del viento y las olas;
sin razón que gobierne,...
Puro sentimiento.

Quiénes no sienten no aprecian nada;
ni la dulce ráfaga de viento en el verano,
ni los aromas de la primavera;...

Ni la angustia de quién espera.

... Sentir.



Camino




El camino es la pluma que garabatea en nuestra alma




Madre





 Ser divino, inconmensurable;... Lo más grande.
Sé cuando no estás, porque hace frío y
 no hay abrigo que lo aplaque.















.










domingo, 26 de enero de 2014

DISA Gran Canaria Maratón 2014, una crítica diferente.










 Haile Gebrselassie


A nadie se le esconde los beneficios del deporte, y dentro de esto, los beneficios de los eventos "organizados" en torno a las zonas o lugares donde se organizan; tal como ha sido hoy el caso del DISA Gran Canaria Maratón 2014. Quiero hacer mención a la organización y en especial, con respecto a los controles de acceso "establecidos" en el área de la Plaza de la Feria, con motivo de este evento.

En primer lugar, y como algo sanamente jocoso, diría que fue la jornada de las "vallas vivientes"; - sí, esas barreras físicas móviles que se ponen para acotar, canalizar e impedir el paso -. Se dieron circunstancias como las de aquellas personas que accedieron, y que en ese intérvalo se cambian las vallas, debiendo éstas estar preguntando por dónde salir, - o lo más previsible - buscándose la vida para salir, abriendo la unión de vallas - desbaratando así todo el entramado -. Al inicio, los baños químicos que habían en los aledaños de la Plaza de la Feria, aparecieron con unos precintos - tipo latiguillos - a modo de candados - me pregunto si sería para darle emoción a esos momentos de incontinencia fisiológica que todos tenemos -.









En un principio la carrera de los 10 Km estaba prevista para las 09:15 horas pero la organización decidió adelantar la salida de ésta a las 08:40 horas, - con su correspondiente rectificación en la web del evento - para que sólo a las 09:00 tuviera lugar la salida de la maratón y la media maratón: no pocas personas acudieron a la carrera de los 10 Km, asumiendo como correcto el horario de las 09:15 y, obviamente, con la entendible frustración y enfado por ello pues,...No pudieron participar. Muchísimos participantes no sabían que podían dejar sus pertenencias en el Pabellón Deportivo de la  Avenida Marítima, y luego acceder desde allí hacia los cajones de salida.

Los "controles de acceso" a la Plaza de la Feria, - lugar de llegada - y que no siempre fueron realizados por vigilantes de seguridad, pues en algunos lugares hubieron voluntarios de la organización - jovencitos con muy buena voluntad, pero inexpertos y abandonados a su suerte - que estaban para dejar pasar a los que tuvieran la "ficha" - una especie de botón que hacía de identificación para cada corredor y que podía ser canjeada por el obsequio de carrera designado para la ocasión -. Estos chicos se pasaban el control mirando a las zapatillas de los corredores para saber si llevaban la "ficha", - estas fichas o botones quedaban enlazadas en los cordones de las playeras - en lugar de mirar a la gente a la cara y solicitarles la ficha para el canje. Otra cosa que hacían estos chicos - juventud e inexperiencia al respecto - era tocar mucho a la gente y, ¡claro!,... Esto provocaba muchas y lógicas fricciones. Me acuerdo que una de las responsables o encargadas de estos chicos voluntarios, muy "afanada ella", se acercó hasta uno de los vigilantes de seguridad, - que cubría uno de los puestos designado por su superior inmediato - con el ademán de agarrarlo del brazo para llevarlo o que éste fuera hasta donde ella quería que estuviera; interpelándola el vigilante y haciéndole ver su mal proceder, remitiéndola a sus superiores de la empresa de seguridad para que sean éstos los que instruyan lo oportuno.



Tampoco los vigilantes de seguridad lo tuvieron fácil pues éstos, al parecer, debieron realizar controles de acceso con unos criterios ridículos - y que no se podían llevar a cabo, de ninguna manera,... En muchos casos -. Estos "criterios" los dictaban los encargados de los voluntarios, que se los transmitían a los responsables de los vigilantes - y no parecía que éstos, pensaran mucho sobre lo conveniente o inconveniente de la direcctriz -, para que los mismos procedieran. Y así, instruían que nadie podía pasar, cuando en el interior de la zona acotada había una comisaría de policía - agentes que debían acceder para realizar su jornada, o ciudadanos que manifestaban que iban a poner una denuncia, sea cierto o no (picarezca); o los que decían que tenían a un familiar en el hospitalito o que uno de sus hijos se ha perdido dentro (cierto o no) -.

La basura en la calle, en el suelo, - aunque sea bien cierto que el equipo de limpieza del ayuntamiento y los servicios privados contratados, dejaron todo bien limpio - achacable a los corredores, mayormente. Al término de la prueba los corredores tenían acceso a unos stands donde tenían una amplia variedad para comer y beber (gratis): agua, cerveza sin alcohol; acuarius, dátiles; almendras; tortas de arroz; plátanos; naranjas... Y todo iba a parar al suelo, hasta las cáscaras de naranja y plátanos. Al término de la carrera de los 10 km, se habilitó una carpa en la cual los participantes dejaban la ficha y los obsequiaban con una camiseta; allí el descontrol fue absoluto. Se montaron como cuatro o cinco carriles, habilitados por vallas, para que los paricipantes fueran accediendo al canje. En la última hilera, un voluntario de la organización no se cansaba de vociferar: "militares por aquí"; pero en lo alto de la carpa, a las respectivas alturas de los compartimentos vallados no figuraba indicativo alguno y así, muchos hacían la cola sin "pertenecer a ella"  esperando en vano. Del lado de la mesa donde estaban los voluntarios que repartían, no cesaba de escucharse: "¡mándame una XXL,... Tírame una camisa para chica!" - ni tan siquiera, los obsequios estaban clasificados -.

Este evento, más que estar organizado por Disa y el Cabildo, más parece que fue organizado por la empresa Pancho & Villa.




 The Life on Haile Gebreselassie



.