sábado, 26 de abril de 2014

Recorrido circular,... "Barranqueando en la ciudad de Las Palmas"





PUNTO DE ENCUENTRO, SALIDA Y LLEGADA.

Desde el barrio de Schamann (ver foto), concretamente desde la calle Sor Simona. Pongamos como punto de encuentro, inicio de partida y llegada, el edificio de Telefónica que hace esquina con esta calle y la calle de Obispo Romo . El recorrido propuesto es de unos 20 kilómetros, sin mayor dificultad.




1. Partiendo desde este punto bajamos por la calle Sor Simona hasta la Plaza de don Benito Pérez Galdós, que la cruzamos si está abierto el parque, o la bordeamos para encaminarnos hacia el Paseo de San Antonio


 Instantánea desde el paseo de San Antonio, un balcón que se asoma a la ciudad de Las Palmas.


 Otra perspectiva obtenida en el camino de bajada por este paseo de San Antonio. Podemos observar el Campus Universitario del Obelisco.

2. En un momento dado, en dicha bajada por el Paseo de San Antonio, a la izquierda hay una bajada con escalera que da a un aparcamiento aéreo; encontrándose frente al mismo, el Castillo de Mata. Bordeamos dicho aparcamiento y llegamos a la calle Paseo de Chil, donde giramos a la derecha y seguimos toda la avenida Primero de Mayo.


 Esta es la escalera mencionada (ver enlace)


Panorámica del Castillo de Mata, con el aparacamiento al que accedemos desde el Paseo de San Antonio, al frente.

Enlace: Castillo de Mata


 Panorámica de la Avenida Primero de Mayo, en el sentido de nuestra marcha,... En busca de la entrada al camino del barranco Guiniguada.


3. Una esquina antes de que la avenida Primero de Mayo corte con la calle San Nicolás, que baja; nos adentramos por la calle Concha Espina, siguiendo luego por la calle Acequia, hasta conectar con la calle San Nicolás, que la cruzamos para coger la calle Álamo. Esta última calle la seguimos hasta el final, donde podemos entrar al barranco Guiniguada a través del acceso que está a la derecha de Centro de Recursos Ambientales (C.R.A.), el Pambaso.


 Calle Concha Espina

Justo antes de acceder al barranco dejamos a nuestra derecha el CEIP Guiniguada.













Obsérvese, en el margen izquierdo de la imagen, el platanal en la finca Pambaso.


TÍTULO: PANORÁMICA DE VEGUETA Y BARRANCO GUINIGUADA
FOTOGRAFO: FOTO HERNÁNDEZ GIL
AÑO DE CREACIÓN: 1935 - 1940
DESCRIPTORES:
Agricultura exp., Arquitectura religiosa, Paisaje urbano,
Urbanismo, Vegueta/Triana, Las Palmas de G.C., Gran Canaria



Enlaces:

ENLACE SOBRE EL PAMBASO: Pambaso
Eco-Campus
Paisaje protegido de Pino Santo 










Por el camino de la derecha, pegados al muro, se accede al barranco Guiniguada. Al entrar en ese pasillo, a la derecha y en lo alto, suelen aparecer dos perros guardianes que se muestran muy eufóricos pero, seguir de frente sin problemas,... Todas las caminatas suelen acceder por este lugar.



Aspecto de los huertos en la finca Pambaso








Actividad de escalada




Otro detalle del interior de Pambaso




Aspecto de la terraza en Pambaso










detalle de cultivos con botellas como recipiente.


Ivernadero en Pambaso




Otro aspecto de los huertos en la finca de Pambaso




NOTA: a continuación siguen unas capturas de pantalla, que de forma secuencial y bastante ampliadas pretenden ayudar al seguimiento del camino en el interior del barranco Guiniguada. Hay mucho que ver en el barranco, pues no sólo es su longitud sino que, a lo ancho también presenta curiosidades que han quedado con el paso del tiempo (obviamente, respetando las áreas privadas o en explotación agrícola o ganadera).































ENLACES:














FOTOGRAFÍAS AÉREAS DEL VIADUCTO DEL GUINIGUADA












FOTOGRAFÍAS DEL AULA DE LA NATURALEZA FUENTE MORALES








ENLACES:












 


4. Al salir del camino (barranco), nos encontramos con el bar Maipez y siguiento a la izquierda la carretera nueva de San Lorenzo (a unos 500 metros) nos encontramos con el acceso principal al Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo (Jardín Canario).


Ver Jardin Canario en un mapa más grande

Vemos a la izquierda el camino por el que salimos, abandonando el barranco Guiniguada.

Enlace:


Ver jardin canario en un mapa más grande



El camino de regreso al punto de partida



















Desde la salida del Jardín Canario nos dirigimos hacia el norte por la carretera nueva de San Lorenzo (GC - 210), pasando nuevamente por el bar Maipez.

Seguimos por la GC-210

Giramos a la izquierda para entrar en la calle Cotillo

Giramos a la derecha y seguimos por la calle Cotillo

Giramos totalmente a la izquierda y vamos a la calle Camilo Martinón Navarro

Giramos a la derecha y continuamos por la misma calle.




























































































FOTO DE LA CASITA ROJA (CASA PICO)


CASA PICO



IMAGEN ANTIGUA DEL CAMINO VIEJO DEL BARRANCO DE TAMARACEITE. PODEMOS OBSERVAR LOS ALTOS DE SAN GREGORIO Y, A SUS PIES, LAS CHARCAS DE SAN LORENZO.






















HOYA ANDREA




























































LAS FOTOGRAFÍAS QUE SIGUEN FUERON TOMADAS EL 03/MAYO/2014




GUINIGUADA MÁGICO












Esta última fotografía no es del Barranco Guiniguada, 
sino del Camino Viejo de San Lorenzo (Barranco de Tamaraceite). 
Casa Pico.

sábado, 12 de abril de 2014

Oda al tirano






No eres invencible,
ni tan siquiera, intocable ...
El enemigo interno aguarda su momento,
como una paciente quinta columna; 
como un gusano, un virus que te comerá
desde dentro.


Entre tus filas, con el tiempo, a varios
 "Sir Percy Blakeney" descubrirás y llegarás
a entender que las aparentes e inofensivas
"Pimpinelas Escarlata",... No lo son tanto.


El miedo se irá adueñando de los tuyos,
tus interesados lugartenientes te irán abandonando.
No escaparás de la justa ira de los oprimidos;
tu tienes el poder, nosotros el tiempo y el cuando.


Cuando te hayas ido,... ¡Porque te irás!,
bailaremos sobre la intoxicada tierra que cobije
tus inmundos restos; las adelfas serán las reinas 
de tan ignominioso lugar, en señal clara de lugar
poco aconsejable.  Por último,... 

No descansaremos hasta que el tiempo,
 se olvide de ti.











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viernes, 11 de abril de 2014

Hipocresía Institucional






Leopoldo María Panero Blanc



El 16 de junio de 1948 nacía en Madrid, Leopoldo María Panero Blanc; falleciendo éste el pasado 5 de marzo de 2014 en Las Palmas de Gran Canaria. Poeta, narrador, ensayista y traductor. Encuadrado en la poesía española contemporánea dentro del grupo de los novísimos. En los años 70 fue ingresado por primera vez en un psiquiátrico, sin que esas repetidas reclusiones le impidieran desarrollar una copiosa producción literaria. El 5 de marzo de 2014 fallece en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas de Gran Canaria.

Don Leopoldo no estuvo recluído de forma permanente en la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas, siendo posible verlo en diferentes lugares de la ciudad, en terrazas o bancos de algún parque capitalino, con su eterno cigarrillo entre los labios. Un lugar muy frecuentado por él fue la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y en concreto, el Campus del Obelisco, donde están los Edificios de Humanidades y Formación del Profesorado; además de Teleformación.

Quiénes no lo conocían o reconocían, muy fácilmente podían ver en él a un indigente más - aunque siempre llevaba su cartera en el bolsillo y abonaba sus consumiciones -. Es muy frecuente ver a los vigilantes de seguridad del Campus acercarse a los usuarios del mismo, para informarles de la prohibición de fumar en todo el recinto. En los momentos que don Leopoldo se dejaba ver por el Campus, más se complicaba la tarea de los vigilantes a la hora de informar de la prohibición; porque existían "instrucciones," no escritas, de obviar a don Leopoldo - una deferencia "en la sombra" ante su reconocida trayectoria literaria -. Don Leopoldo se convirtió en un "intocable", y la seguridad del recinto recibía el reproche razonable de quiénes eran abordados por estar fumando en el recinto, que esgrimían ser objeto de agravio comparativo,... Y hacían alusión a don Leopoldo Panero. En otras ocasiones, los vigilantes eran requeridos ante el hecho de que alguien estaba haciendo sus necesidades fisiológicas (aguas menores) en pleno patio de Magisterio, o que en un acto o evento interno, un señor con mal aspecto se había "colado" en el ágape dispuesto a tal fin y, hacía "feo" en el contexto de la situación.

Obviamente, la seguridad del recinto, era conocedora de la enfermedad de don Leopoldo Panero y, nunca se observó ninguna situación desagradable porque, entre otras cuestiones, don Leopoldo nunca se mostró "violento" y siempre acataba las indicaciones de los vigilantes, que lo abordaban con una condescendencia positiva y grandes dosis de empatía.

Muy posiblemente, aún dentro de su afectación mental, don Leopoldo veía en el Campus del Obelisco un refugio, pues fuera de él, en cualquier otro lugar de la vía pública, era un marginado más, un ser humano caído en desgracia al cual, en el mejor de los casos, dejaban el paz,... O era, simplemente, invisible. En mi opinión, la condescendencia institucional universitaria que se tuvo con él no tuvo nada que ver con lo humano, sino en el hecho de que era políticamente incorrecto obrar de forma diferente, respecto a él,... ¿No es esto hipocresía?.





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jueves, 10 de abril de 2014

ALTO a la violencia





No a la violencia, yo no la quiero para nada en mi vida, ni cerca de ella, pero ella está ahí,... Presente para todos. Soy persona de paz y voy por la calle sin aprehensión, sin miedos, sin navaja en el bolsillo, sin una sistemática desconfianza hacia los demás.

Pero la violencia está ahí y, no está solamente en el tirón al bolso de la ancianita; en el atraco al taxista; a la farmacia de guardia; en el butrón a la joyería; el acoso escolar (bullying); la violencia de género... Y tantísimos ejemplos más. Mucha de esta violencia, en mi opinión, viene como resultado de un Estado poco diligente - bien sea por la parte de incompetencia que pudiera haber, como por la parte de intencionalidad (sí, intencionalidad) -. El Estado protector es necesario para la evitación del caos pero, no es menos cierto que el miedo presente ante la posibilidad de caos, fortalece la existencia y necesidad del Estado y,...¿No está esto, también, explotado por el estado?.

Luego está la propia violencia del estado, la "violencia legal" que, precísamente, se arguye para mantener el orden y evitar el caos. A los pacíficos manifestantes se los hace pagar por las incívicas acciones de unos pocos violentos, siendo la tendencia gubernamental la de "criminalizar" el legítimo derecho a la razonable y coherente protesta. Entran en juego las más variopintas modalidades de violencia estatal, desde los agravios comparativos a la hora de aplicarse la justicia, la antojosa idea de la caprichosidad de muchos indultos, la desproporcionalidad e impunidad de los agentes de la autoridad, - en muchos casos - hasta lo más cercano al bolsillo de la ciudadanía, como la subida de impuestos, el encarecimiento de los servicios necesarios en cada hogar (electricidad; agua; gas...), el permitir el gran abuso que está existiendo en las relaciones empresario-trabajador (involucionado a un estado antiguo de esclavitud).

Todo esto en conjunto está propiciando la violencia de la ciudadanía, de una ciudadanía previamente y sistemáticamente violentada y, ante esta realidad el "estado protector" nos sale nuevamente al paso con aquello de evitar el caos, atándonos una vez más con la criminalización y estigmatizándonos con la etiqueta de "apólogos de la violencia". No se quieren dar cuenta de que el endiosamiento de muchos políticos es un ejemplo más de una  insultante violencia hacia la ciudadanía; que los grandes "próceres y prohombres" no caigan en las redes de la justicia, hagan lo que hagan, es otro tanto de lo mismo.

No he conocido ningún Estado violento que no haya sido derribado a través de la violencia,... Tomen esto, por favor, como una reflexión y no, como acicate; espoleo o invitación a la rebelión.




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